No quiero hablar de política, esa cosa hedionda y corrupta que gobierna nuestras vidas y esquilma nuestras economías...
Ésta es una entrada para “filosofar” acerca de la estupidez humana, esa constante que acompaña a nuestra especie desde el Cromagnon...
En este “cavilar” filosófico (que me perdonen los filósofos académicos por meterme en su terreno, pero... no se asusten, je, je...) he hallado tres hitos en los tiempos modernos, dignos de ser reseñados y recordados por la posteridad.
1er.- Hito idiótico: Un señor llamado Pepe Luis, perdón quise decir Josep Lluis, que se dedica a patearse nuestro dinero por el ancho mundo para promocionar su idioma materno y sacarse las pulgas de sus resentimientos personales, intercambió una ruda lanza de un indio amazónico por... un milloncete de euros. Es el “souvenir” más caro de la historia.... Hasta ahora, por los bazares paquistaníes de las Ramblas de Barcelona, se vendían a los turistas algunos utensilios absurdos: sombreros supuestamente mejicanos, toros, bailaoras, falsas espadas toledanas, etc., pero... ninguno alcanzaba, ni por asomo, semejante precio... A cambio de ese desigual trueque, se dice que el buen indio se ha puesto a estudiar catalán con inusitado ahinco, y ha prometido que, en una generación, toda su tribu hablará con fluidez la bella lengua de Verdaguer. Se dice que Evo Morales y Chávez ya la hablan en la intimidad... de su dormitorio, por supuesto.
2º.- Hito idiótico: Una señora de ojos saltones, que frecuenta los realities de Telecinco y otros semejantes, y que desde hace quince o veinte años nos viene contando la apasionante historia (fundamental para el bienestar y progreso de la humanidad) de que “su antiguo marido X... no saca de paseo a su niña”, de que “la Campanera quiere o no quiere a su niña”, etc., pues... resulta que esta buena señora, que en una situación normal (¿dónde están ya los tiempos “normales”?) estaría dedicada al noble oficio de fregatriz -mis respetos a todas las fregatrices de verdad-, y que vive de ese cuento sin dar un palo al agua..., pues resulta que es mumultimillonaria y vive como una princesa... Tanto es que vive como una princesa que... se la llama “La princesa del pueblo”... ¡Toma ya!
3er.- Hito idiótico: Un pulpo..., sí, como lo oyen, un noble octópodo, “adivina” el futuro... Sorprendentemente el cefalópodo no habita en España, quizás porque aquí ya no cabe ni un tonto más... No lo digo por la noble bestia marina, por supuesto, sino por los majaderos humanos que se creen sus pretendidas predicciones. El cefalópodo habita en la pérfida Albión... y es que idiotas los hay en los cuatro puntos cardinales de nuestro globo... Sus "vaticinios" han hecho furor entre la afición futbolera durante los últimos mundiales... Su avispado propietario se está embolsando con esto unas buenas libras...
No soy tan ingenuo como para creer que el Sr. Pepe Luis sea un tonto... ¡Qué va!, este señor se dedica a la política y vive (muy bien, por cierto) de los presupuestos públicos, de mis impuestos y de los que paga Vd., querido/a lector/a... La señora de los ojos saltones que cuenta el rollito ese de que si su hija y su papá..., no... sé... qué... (la nena ya debe tener treinta años, por lo menos, pues lleva contando la historia desde que murió Franco)... Pues eso, que esa señora, de tonta nada, que también vive sin dar un palo al agua y, en estos tiempos de crisis, hacerse multimillonaria contando esas naderías, tiene su mérito... Los idiotas que se tragan esos programas sí que tienen delito... Lo dicho, aquí no cabe ni un tonto más.
En cuanto al pulpo... Sin comentarios, me encantaría, la verdad, comérmelo bien sazonado, a la gallega, acompañado de un buen vinito de Ribeiro.
Un saludo a todos y... buenas vacaciones veraniegas. Les aconsejo comerse el pulpo, en tabla gallega, pinchando los taquitos con la lanza que el indio amazónico “regaló” a Pepe Luis a cambio de un millón de euros de nuestros impuestos y..., en cuanto a Telecinco, por favor... mejor apaguen la tele y lean un libro.







